¿Entrar o no en la UE? Ésta es la pregunta a la que tienen que responder hoy los croatas en las urnas. Aunque sin entusiasmo, una mayoría de la población (55%), según los sondeos, votará a favor de que la pequeña ex república ex yugoslava se convierta el 1 de julio de 2013 en el 28º Estados miembro del “club” comunitario. Tras dos años en recesión y una renta per cápita que sólo representa el 61% de la media europea, Croacia aspira a encontrar en Europa la seguridad que necesita tras más de veinte años de independencia, pero también es consciente de que el momento no es demasiado propicio. “La situación no es buena, pero Croacia no ha tenido una opción mejor que [adherirse a la UE] ahora”, reconoce el primer ministro, Zoran Milanovic. Esta consulta supone el primer test electoral para el Gobierno socialdemócrata tras su victoria electoral de diciembre. De ahí que la ministra de Exteriores, Vesna Pusic, compare la cita con un “asunto de vida y muerte”. “El rechazo tendría claras consecuencias negativas: una caída en la calificación de nuestros créditos, la retirada de inversiones, pérdida de trabajos”, advierte. Lo cierto es que el temor es infundado. Aunque ha aumentado el euroescepticismo desde que comenzaron las negociaciones de adhes...
Redactor de Internacional en LA RAZÓN y experto en política europea.
El Euroblog
Por Pedro G. Poyatos-
22 Ene 2012
Croacia vota sin entusiasmo su adhesión a la UE
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19 Ene 2012
Bruselas para los pies a Orban
La Comisión Europea se enfrentaba el martes al duro reto de condenar la deriva autoritaria de Hungría evitando que el Gobierno ultranacionalista de Viktor Orban apareciera como una víctima. El Colegio de Comisarios quería evitar a toda costa el error que la UE cometió sancionando a Austria en el año 2000 por la presencia en su Gobiernos del partido ultra de Jörg Haider. La decisión dio entonces alas al FPÖ en un país que no quería ser gobernado desde Bruselas. Ahora, en cambio, esgrimiendo su papel de guardiana de los tratados, la Comisión abrió tres procedimientos de infracción contra Budapest por sus cuestionadas leyes que limitan la independencia judicial, del Banco Central y de la oficina de protección de datos. “La decisión que hemos tomado es un ejemplo de nuestra determinación de garantizar el pleno respeto de la legislación comunitaria y un entorno jurídico estable en todos los Estados miembros”, explicó José Manuel Durao Barroso. Y es que Budapest, que tiene un mes para ajustar su legislación si no quiere verse ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo, tropieza de nuevo con la misma piedra. Hace ahora un año, coincidiendo para más inri con su Presidencia de la UE, el Gobierno magiar ya fue objeto de crítica por una polémica ley de medios que se vio obligado a modificar m&aacut...
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12 Dic 2011
Nace la Europa de la austeridad
Al final, el último Consejo Europeo del año no dejó indiferente a nadie. Alemania y Francia impusieron su “diktat” con considerable éxito. De los 27 Estados miembros de la UE, sólo Reino Unido se opuso a avanzar en la armonización fiscal y presupuestaria. Incluso Suecia, República Checa y Hungría aceptaron someter a sus Parlamentos el acuerdo intergubernamental. Precisamente, ese carácter intergubernamental es el principal pero que se puede poner al acuerdo de Bruselas del 8 de diciembre. Ahora las instituciones europeas (especialmente la Comisión) se han convertido en convidados de piedra frente a unos Estados que pactan aumentar su integración al margen de los procedimientos habituales. Algo inevitable en una UE donde es cada vez más difícil hallar la unanimidad. Para algunos expertos, no obstante, resulta contradictorio que los Estados miembros alcancen acuerdos al margen de las instituciones europeas, pero luego recuran a las mismas para implementarlos. Con todo, cabe destacar que el Eurogrupo, que reúne a los diecisiete Estados que comparten la moneda única, pasa a ser el Gobierno económico de la zona euro y tal vez en el futuro, como sugiere el siempre europeísta ex ministro de Asuntos Exteriores alemán Joschka Fischer, podría ser el embrión de un futuro Gobierno europeo. La apuesta por la austeridad y el establecimie...
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07 Dic 2011
Refundar Europa para salvar el euro
Nos encontramos en medio de una semana crucial para el futuro de la moneda única y la Unión Europea. Tras dos años del estallido de la crisis griega, a Europa se le agota el tiempo. Ya no bastan acuerdos de mínimos que nunca llegan a cristalizarse por falta de voluntad política. Sólo un mensaje inequívoco espantará a los especuladores, que como halcones apuestan por el fracaso de la moneda única. Lo cierto es que hasta ahora el euro no ha sido un fracaso, sino todo lo contrario. Como recuerda el ex canciller alemán Helmut Schmidt, la divisa europea “tiene mayor estabilidad que el dólar estadounidense y en sus diez años de existencia es más estable que el marco alemán en sus últimos diez años”. Ante el congreso del SPD, el dirigente socialdemócrata de 92 años le recordó con toda lógica a Angela Merkel que el superávit germano es resultado de los déficit de otros países. Es decir, que la economía alemana ha crecido más que sus socios porque se ha beneficiado más que nadie de la moneda común. Por otra parte, la crisis de la deuda soberana ha puesto en primer plano las debilidades de la Unión Económica y Monetaria (UEM), que en 1999 estableció una política monetaria común para un conjunto de países con políticas fiscales y eco...
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25 Nov 2011
Una Europa alemana
Cuando cayó el Muro de Berlín en 1989 y la reunificación de las dos Alemanias se convirtió en un hecho inevitable, Helmut Kohl trató de calmar los temores de sus vecinos europeos a una “gran Alemania” parafraseando al escritor Thomas Mann: “No quiero una Europa alemana, sino una Alemania europea”. Este mantra ha guiado a Berlín desde el final de la Segunda Guerra Mundial y el inicio del proceso de construcción europea. Sin embargo, veinte años después, las cosas ya no son las mismas. Los alemanes sienten que ya han pagado por los errores que cometieron sus abuelos al abrazar el nazismo y ocupar toda Europa. Ahora, sostienen, su poder económico como segundo exportador mundial es la principal garantía de la pervivencia del euro. Por eso, Merkel quiere que los otros dieciséis socios de la eurozona funcionen a imagen y semejanza de Alemania y, por ejemplo, incorporen en sus constituciones el equilibrio presupuestario. “Si fracasa el euro, fracasa Europa”, y “si fracasa Europa, fracasa Alemania”, no se cansa de advertir la canciller alemana. Lo cierto es que esta “Europa made in Germany” está creando suspicacias en muchos socios europeos que ven cómo Berlín, con la complicidad de París, impone, su “diktat” al resto. La ortodoxia presupuestaria y las reformas se han convertido en el nuevo mantra d...







