recordando dau al set
Buena idea es la que ha tenido la Fundación Fran Daurel, en el Poble Espanyol, al dedicar una exposición a la revista Dau al Set, uno de los soplos de aire fresco que surgieron en el carcomido panorama cultural catalán de la posguerra. La apuesta me parece interesante, especialmente cuando se cumplen 60 años de aquella aventura y las administraciones han omitido la efeméride. Sobre Dau al Set hay mucho que hacer. Lo principal sería que alguien se molestara en hacer una edición facsímil de aquella propuesta de Ponç, Tàpies, Puig, Tharrats o Brossa, entre otros. De esta manera sería más fácil que el gran público se hiciera una idea. Pervive el desconocimiento y eso, hace ya demasiados años, me lo apuntaba el mismo Brossa. En algún sitio debo tener alguna de las cintas con conversaciones con el poeta. En alguna me apuntaba sus quejas para con Tharrats, alguna anécdota sobre el final de Ponç -que me parece preferible no divulgar públicamente- y su cerrazón sobre quién formaba parte de esa aventura. Brossa tenía claro que el admirado Juan Eduardo Cirlot no tenía nada que ver con todo aquello. La semana pasada, en la presentación de la muestra de la Daurel, se integraba a Cirlot en el grupo de Dau al Set. El debate sobre Cirlot es muy interesante, pero lo que no se puede hacer en una rueda de Prensa es tratar de pasar de puntillas en la discusión, como pasó.






















Envía esta noticia a un amigo