San Pedro se ha tenido que cuadrar. No le ha quedado más remedio. Taconazo, mano a la frente y las dos puertas del cielo abiertas. No es para menos. Ha entrado un soldado de los de verdad, un hombre íntegro, franco, noble. Entraba el coronel Gregorio Caballero del Nuevo. Nada en él era impostura. Ni su vehemencia ni su rudeza, tras la que se escondía un corazón inmenso. Duro en su uniforme, cariñoso en su mirada, en su trato, en su consideración, algo difícil de alcanzar porque nace del respeto más profundo. Le conocí hace años, cuando hice el curso de corresponsales de Guerra en la Escuela de Guerra del Ejército. Y nunca he dejado de admirarle, de aprender de él, de sentir en cada encuentro un cariño que crecía hasta convertirse en amistad. En él se daban todos los valores que tanto admiro de un militar y en un ser humano. Era, ante todo y sobre todo, leal, a sus principios, a sus superiores, a su uniforme, a su patria a la que amaba sin remilgos ni cursilerías y, claro está, a Dios. Esa lealtad le permitía tener el concepto más puro del honor, el que nace de la de la prevalencia de unos principios indestructibles e indiscutibles y de la disposición más plena a dar la vida por los demás, desde la certeza de que se está haciendo lo correcto. Tenía la nobleza de la humildad sin doble...
Jefe de Sección de España en LA RAZÓN y experto en temas de Defensa.
De hombres honrados
Por Diego Mazón-
22 May 2012
HASTA LUEGO, MI CORONEL
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17 May 2012
ALGAS PARA POBRES
Los martes voy a la tele. A «Al rojo vivo». En su última edición me tocó compartir mesa con una representante del 15-M (esa organización que no tiene representantes). Además, conectaban con otra integrante del movimiento que estaba en Sol. Esta última propuso el cultivo de un alga determinada para dar de comer al tercer mundo, que son pobres pero no gilipollas y supongo que les encantaría catar el «bocatacalamares» que se metería la sujeta entre pecho y espalda después de proponer el menú marino; también aportó la brillante idea de que los coches se movieran con aceite de freidora. Mi compañera de mesa, además del trueque, propuso un banco del tiempo y no sé qué brindis más al sol. Sé que esta introducción no viene muy al caso con la temática de este blog, pero es que no salgo de mi asombro y me viene al pelo para enganchar con otro aspecto que me intriga de los «indignados»: la tirria que le tienen a la bandera de España y a los ejércitos y la Armada. Veo «indignados» manifestándose en otros países como Grecia y todos llevan banderas griegas, Inglaterra y llevan su enseña, Francia y la suya... España y hay banderas del partido comunista, de la república que tan bien nos resultó, de organizaciones de todo pelaje, pero ni un...
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06 May 2012
LA PROMESA DE HOLLANDE Y EL ESPEJO DE ZAPATERO
Hollande ha ganado. El socialismo europeo, dolido en sus derrotas locales, ve en su colega francés un bálsamo a sus frustraciones. Éste, como hizo Zapatero en 2004 con Irak, ha prometido acelerar la retirada de las tropas francesas de Afganistán sin encomendarse a los aliados. Es cierto que su promesa pasa por una retirada gradual, aunque más rápida, del contingente, no como hizo nuestro ex presidente, que al día siguiente de tomar posesión dio la orden de repliegue total e inmediato, y tan contento. La promesa de Hollande también la hizo el derrotado Sarkozy tras la muerte de cuatro soldados galos en el país asiático, calentón que dio a los talibanes buena medida del impacto que tenían los ataques de infiltrados contra las tropas occidentales. Luego, el pequeño ex presidente se calló y no dio más alegrías a los talibanes con sus airadas ideas. Francia tiene en la actualidad en torno a 3.600 militares desplegados en la misión de la OTAN. Su salida anticipada haría, básicamente, un roto importante a la coalición, primero porque es una cantidad nada desdeñable de manos y segundo porque están desplegados en zonas orientales donde la presión talibán es muy fuerte. Quizá el nuevo presidente no estaba muy atento cuando Zapatero hizo lo que hizo, pero aquella decisión no nos benefici...
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23 Abr 2012
POBRES DE SOLEMNIDAD
La lectura dominical de los periódicos es una práctica que nunca debería perderse por mucho que exista internet. Depara interesantes análisis, reportajes bien trabajados y opiniones sesudas. Este domingo, El País nos ha regalado además una entrevista con Alfredo P., el único político que ha sobrevivido a su propia muerte. En ella entrevista, Rubalcaba, preguntado por sus opciones para recortar, afirma que «hay que tocar Defensa». Este hombre no estuvo el otro día en la comisión de Defensa del Congreso, cuando el secretario de Estado, la subsecretaria y el JEMAD presentaron las cuentas y los planes del departamento. Sí estaba Manuel Chaves, al que le faltó descalzarse para terminar de demostrar que le importaba un carajo lo que allí ocurría, pero no Rubalcaba. Si hubiera estado quizá no habría dicho esto. Yo salí de la Comisión y tentado estuve de darle a Pedro Argüelles 50 euros que llevaba en la cartera y al JEMAD un abrazo de ánimo. El secretario de Estado desgranó unas cuentas que dan pena. Primero porque desde 2008 a 2011 el presupuesto ya cayó en 1.500 millones, y hasta hoy un 25 por ciento. Segundo porque con los 6.316 millones en que se queda lo único que se puede hacer es contener la respiración y aguantar el sopapo. Capítulo 1, personal, 2,76 por ciento menos que en 2011;...
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17 Abr 2012
LO QUE HAY QUE VER
No sé si recurrir a Groucho Marx sería una frivolidad. Lo digo por su mítica frase de «estos son mis principios, si no le gustan tengo otros». En nuestra sociedad esta máxima se aplica con una solemnidad que asusta, que la relatividad está ahí y funciona a pleno rendimiento. En la sociedad y en la clase política, que con más frecuencia de la deseada renuncia a sus principios si de engordar la urna se trata. En el escalón máximo de este comportamiento está el nacionalismo (eufemismo políticamente correcto para definir a un secesionista de tomo y lomo). Tiene que ser cansadísimo ser uno de ellos, detestar a España y todo lo que supone y al mismo tiempo beneficiarse de ella constantemente, usarla de trampolín para la estupidez cotidiana de su existencia mientras reniegas de ella. Ha de ser extenuante despreciar la Constitución pero emplearla a diestro y siniestro para sacar tajada. El último capítulo de ésta cansadísima dicotomía viene a cuenta de Talarn, de la academia de suboficiales, de la que tanto se ha hablado estos días. Hace no mucho, los secesionistas catalanes sacaron la estelada y su rabia tantos años oprimida por el Estado torturador y sus ejecutores (los militares) para que se retirara, costara lo que costara, el lema de «A España servir hasta morir». Supongo que ...






