Sobre el autor:

Responsable de Asuntos Internacionales para Iberoamérica de LA RAZÓN y columnista de El Colombiano de Medellín.

El Estado del Mundo

Por Humberto Montero
  • 16 Nov 2011

    La decadencia de la vieja democracia

    Atrapados entre las turbulentas aguas de la crisis, con una nueva recesión acechando a las espaldas, italianos y griegos están dispuestos a dejarse guiar por dos tecnócratas con la esperanza de que sean capaces, como Moisés en el Mar Rojo, de obrar el milagro y llevarles hacia la tierra prometida de la prosperidad. Atrás quedan los charlatanes y los arúspices de los «brotes verdes», engullidos por la realidad que imponen los mercados. La magnitud de la caótica situación a orillas del Mediterráneo –cuna de la antigua democracia– no sólo se está llevando por delante gobiernos de cualquier signo, sino una forma de hacer política cimentada en discursos ideológicos que nadie compra salvo en tiempos de bonanza. El desempleo y la parálisis de las economías, que afectan ya a todos los sectores y a todas las clases sociales en mayor o menor medida, necesitan de gobiernos «gerencialistas» con criterio para actuar en el acto ante los vaivenes de la economía global. Ejecutivos, en un sentido estricto, que no necesiten una semana para evaluar el problema, otra para asimilar los análisis de su gabinete de asesores y otra más para tomar una decisión en virtud, casi siempre, del interés político, que no es otro que el electoral. Ni Lucas Papademos ni Mario Monti han pasado por las urnas, pero cuentan con el be...

     
    0
     
  • 26 Jul 2011

    Los esqueletos andantes de África

      A 38 grados Celsius, Faadumi Crahmaal regaña sin cesar a su hijo menor. Recostado sobre un cuenco donde yacen adormecidas más moscas que granos de arroz, Muktar Ereg Hassan Maidhane repite ensimismado su nombre y todos los apellidos que puede recordar a sus tres años. Muktar sabe que cuantos más nombres declame más fácil será volver a casa si algún día se pierde. Su madre se lo ha dicho más de mil veces. "Diez no son suficientes, Muktar. Debes recordar al menos veinte para sobrevivir". Su memoria es el único documento capaz de identificarlo, pero Muktar se traba al llegar a Darieh, el nombre de su abuelo. El sonido de un bofetón silencia por fin al pequeño. "Calla. Deja eso ahora y come. Puede que sea la última vez", dice Faadumi mientras mastica algo de khat para engañar el hambre. Muktar espanta la reunión de moscas y agarra un pequeño puñado de comida con sus manos sucias. Su madre, casi en trance por efecto de la hierba, tiene la vista perdida en el pasado, quizá en el mar de Berbera que la vio nacer. Mañana, todos ellos emprenderán el éxodo hacia Kenia para escapar de la peor sequía de los últimos años que asola el inhóspito Cuerno de África. Faadumi no sabe que al otro lado de la frontera la comida también comienza a escasear y que los trabajador...

     
    0
     
  • 25 May 2011

    El billonario que no tenía nada

    El polvo rojo que levantaron sus pies huyó entre remolinos de aire seco. Dio una patada a una lata y escupió al suelo antes de torcer hacia una concurrida calle. Allí, el calor que emanaba del asfalto golpeó a Roger como si estuviera siendo horneado. Se pasó la palma de la mano sobre la frente para sacudirse cuatro gotas de sudor en un mismo gesto. Las bocinas de los coches trinaban más por costumbre que por ira. Cruzó la acera y plantó sus casi dos metros de cuerpo frente a un pequeño local de comidas. En pleno centro de Harare. Se rascó un bolsillo y sacó un billete de un billón de dólares. Inservible. Rebuscó en su vecino gemelo y, sin llegar a sacarlo del todo, escrutó el papel con el rabillo del ojo. Lo volvió a meter a las profundidades de la entrepierna. De nada servían ya 100 billones de dólares. Entonces se rió. Pensó en que la misma cantidad ligada a las letras "US" le convertiría en el hombre más admirado del planeta. Pero él había crecido en el Zimbabue de Mugabe, durante la hiperinflación. Ahora de nada servían los dólares zimbabuenses, los mismos con los que se limpiaban el trasero sus compatriotas cuando estaban en curso hacía unos meses, antes de que Mugabe adoptara "de facto", a sus 87 años, el dólar estadounidense. En los peore...

     
    0
     
  • 23 Mar 2011

    ¿Refuerzan las bombas a Gadafi?

    Una misión sin objetivo y un objetivo (Gadafi) que se frota las manos con la ofensiva más inofensiva de los últimos decenios que nadie quiere liderar (Obama sabrá por qué). El dictador libio, a quien adulaban hace apenas unos meses aquellos que hoy le arrojan bombas, ha encontrado material con el que reforzar su lucha. La misión aliada sirve por ahora para que Gadafi pueda presentar como culpables de la lluvia de proyectiles "cruzados" que cae sobre Trípoli a los rebeldes de Bengasi. Y para que todos los libios que aún no habían tomado partido, elijan bando. Una cosa está clara: esta ofensiva no se parece a la guerra de Irak. En Irak la determinación estaba clara: acabar con Sadam Husein.  

     
    0
     
  • 09 Feb 2011

    Turbantes en El Cairo

    El gran ayatolá Jamenei se frota las manos, o sus blancas barbas, que no sé qué da más miedo. El líder Supremo de la Revolución iraní, al que no le ha elegido en las urnas ni su santa madre, anda encantado el hombre por el efecto dominó que Túnez está provocando en el mundo árabe. Ni corto ni perezoso se largó el pasado viernes una soflama en plan "hooligan" con turbante en la que poco menos que nos amenazó a todos con la reconquista mora de Occidente. Según Jamenei, las revueltas populares en Túnez y Egipto son una "señal del despertar islámico" en el mundo. "Los acontecimientos actuales en el norte de África, en Egipto, Túnez y otros países -prosiguió en su habitual tono monocorde, impropio de un telepredicador del siglo XXI-, tienen una significación particular para nosotros". Durante la oración en la universidad de Teherán -ahí es nada- el barbudo líder comparó la situación actual en esos dos países con el triunfo de la revolución islámica en Irán, en 1979. Jamenei aseguró que Occidente ha construido regímenes para establecer sistemas corruptos en Oriente Medio instalando líderes serviles, como el "sionista" Mubarak, como se refirió al todavía presidente egipcio. El guía ...

     
    0
     
  • 1
« Anterior
© Copyright 2012, La Razón C/ Josefa Valcárcel 42, 28027 Madrid (España)